El artista infravalorado.

     Demasiadas veces se menosprecia al artista, y se ve obligado a trabajar en otros sectores profesionales. Los motivos son variados, pero sobretodo, en Tarragona, los cimientos fundamentales para que haya una buena salud en el ámbito artístico destacan por su ausencia.

Para empezar, no hay la estructura necessária para su despliegue, tanto en el ámbito privado como en el público. La inexistente hoja de ruta por parte de las entidades públicas, un Centro de Arte descentralizado, sin intromisiones políticas, o el hecho de que no haya convocatorias o ayudas a la producción, entre otras problemáticas endémicas de la ciudad.

En Tarragona no hay consciencia de inversión frente el stock de arte contemporáneo (o clásico), ya sea por parte del público o por los lobbies económicos (por ejemplo el industrial). A la vez, las instituciones sucumben a los localismos que no ayudan a la expansión del artista, sin conexiones, intercambios ni residencias artísticas en otras ciudades.

El artista infravalorado  es una serie fotográfica a través del trabajo de mantenimiento y limpieza de espacios públicos, que coloca al agente en diferentes espacios monumentales de la ciudad de Tarragona. El trabajador es el mismo artista, que se expone como un trabajador precario, metaforizando el maltrecho sector artístico, a la vez que expone la cara B de la ciudad.

 

Durante el año 2016, se realizó y colgó el proyecto fotográfico en Instagram, para denunciar esta situación endèmica.